martes, 20 de noviembre de 2012

AUTISMO AUSENCIA DE LA REALIDAD

Autismo, ausencia de la realidad.









El autismo es una enfermedad mental que se manifiesta principalmente en los tres primeros años de vida y en ocasiones desde el nacimiento, afecta más a los niños que a las niñas de todos los lugares, razas y niveles socio económicos y se manifiesta durante toda la vida.
En ocasiones el autismo se desarrolla en niños que parecen normales y que después sufren alguna regresión inexplicable.

Esta enfermedad que es incapacitante, se caracteriza por un crecimiento intelectual irregular y la dificultad o ausencia para establecer relaciones sociales y habilidades para la comunicación y va acompañado de rituales compulsivos persistentes, desajustes severos o ausencia del lenguaje y resistencia al cambio.
En este desorden existe un marcado rechazo hacia buscar o aceptar el contacto físico con otras personas y una gran insistencia en realizar las actividades de rutina.
Los autistas, con frecuencia realizan movimientos corporales repetitivos y el cambio más insignificante en su ambiente físico o en sus rutinas puede provocarles cólera o ansiedad extremas.
Algunos imitan sonidos o desarrollan patrones de lenguaje comprensibles y otros son mudos. Muchos sufren ataques convulsivos.

Se desconoce bien la causa de su origen, ya que algunos investigadores piensan que puede ser por factores genéticos, ambientales como son los virus o químicos, anormalidades en algunas regiones cerebrales en las que las neuronas parecen ser más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas sebdesarrolladas. Otros estudios refieren a anormalidades en la serotonina y en algunos casos se ha asociado con rubéola congénita, trastornos metabólicos hereditarios, encefalitis y/o meningitis.

En una minoría de casos, desórdenes como el síndrome del X frágil, la esclerosis tuberosa y la fenilcetonuria no tratada adecuadamente, pueden causar un comportamiento autista. Otros desórdenes, como el síndrome de Tourette y el déficit de la atención, a menudo ocurren con el autismo pero no lo causan.

Debido a razones desconocidas, entre el 20 y 30% de personas con autismo desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.

  

 

lunes, 19 de noviembre de 2012


El autismo: enfermedad que aparecen en los tres primeros años de vida

La palabra autismo fue utilizada por primera vez por el psiquiatra suizo Eugen Bleuler para identificar a un síndrome que hoy puede definirse de la siguiente forma:
“El autismo es un síndrome que afecta la comunicación y las relaciones sociales y afectivas del individuo”.

Este síndrome se considera un trastorno del desarrollo fundamentalmente de la esfera cognoscitiva que afecta de 2 a 10 personas por cada 10,000 habitantes; hasta el momento su causa es desconocida.
Salvo contadas excepciones, el autismo es congénito (se tiene de nacimiento) y se manifiesta en los niños regularmente entre los 18 meses y 3 años de edad. Los primeros síntomas que aparecen es que el niño no habla, no mira a los ojos, puede incluso parecer que es sordo, tiene obsesión por los objetos o muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. 

Existen múltiples estudios genéticos que relacionan los cromosomas 5 y 15 con el autismo así como otros que buscan vincularlo con cuestiones biológicas como vacunas e intoxicación de metales, pero ninguno de ellos ha sido concluyente.


El autismo no tiene cura, se puede mejorar su calidad de vida y enseñarle nuevas habilidades con la intención de hacerlo más independiente, pero como en el Síndrome de Down y otros trastornos del desarrollo, el individuo que lo tenga será autista toda su vida.

En ocasiones, estos niños, además de ser autistas, tienen algún otro trastorno del desarrollo (retraso mental, motriz, Síndrome de Down, etc.) o bien, pueden ser lo que se conoce como el autista clásico o puro. 

A diferencia de los mitos que las novelas y películas recientes nos han hecho creer, solo un pequeño segmento de los autistas llega a mostrar alto grado de inteligencia y aunque no es válido decir que tienen un retraso mental, su falta de aprendizaje se hace evidente, debido precisamente, a su pobre o nula comunicación.

Las características del autismo por lo general aparecen durante los primeros tres años de la niñez y continúan a lo largo de toda la vida. Aunque no existe una "cura", el cuidado apropiado puede promover un desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos considerados inapropiados. Las personas con autismo tienen una esperanza de vida normal.

Se cree que la incidencia está en aumento pero no está claro si eso se debe a un aumento real de casos o simplemente a un mayor número de diagnósticos. El autismo ataca cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, y se puede encontrar en todo el mundo, en personas de todos los niveles sociales.

El autismo varía grandemente en severidad. Los casos más severos se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida, comportamiento extremadamente repetitivo, no usual, auto dañino y agresivo. Este comportamiento puede persistir por mucho tiempo y puede ser muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para aquéllos que deben convivir, tratar y educar a estas personas. 

Las formas más leves de autismo pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con timidez, falta de atención y excentricidad. Cabe notar que una persona autista puede ser de alto funcionamiento en ciertas áreas y de bajo funcionamiento en otras. Por ejemplo, existen personas autistas que carecen de habla pero pueden comunicarse por escrito muy elocuentemente.

http://www.youtube.com/watch?v=TFiT3uYo-Ug

AUTISMO



EL AUTISMO
El concepto de autismo abarca a una serie de trastornos que afectan las habilidades comunicativas, la sociabilización y la empatía de la persona. Los autistas tienen una personalidad replegada sobre sí misma de manera patológica.
El autismo es un trastorno infantil que tiene una mayor incidencia en niños que en niñas.
Las habilidades de un niño autista pueden ser altas o bajas dependiendo tanto de su nivel de cociente intelectual y de su capacidad de comunicación verbal.
Las causas del autismo aún se desconocen, pero existen algunas teorías que pueden explicar la enfermedad.

¿Cuáles son las causas del autismo?

El niño autista
1. Las relaciones del niño autista con su entorno y su ambiente social. Algunos estudios relacionan el autismo con una falta de afectividad en la infancia. En ocasiones, se ha relacionado el autismo con una educación sostenida por padres distantes, fríos y demasiado intelectuales.
2. Deficiencias y anormalidades cognitivas. Parece existir alguna base neurológica en el desarrollo de esta enfermedad, aunque no está demostrada.
3. Procesos bioquímicos básicos. Se ha encontrado un exceso de secreción de serotonina en las plaquetas de los autistas.

Perfil de un niño autista

El niño autista tiene una mirada que no mira, pero que traspasa. En el lactante, se suele observar un balbuceo monótono del sonido, un balbuceo tardío y una falta de contacto con su entorno, así como un lenguaje gestual. En sus primeras inteacciones con los demás, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicación y puede entretenerse con un objeto sin saber para qué sirve.
En la etapa preescolar, el niño empieza a parecer extraño porque no habla. Le cuesta asumir el yo e identificar a los demás. No establece contacto con los demás de ninguna forma. Estos niños autistas pueden presentar conductas agresivas, incluso para sí mismos. Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitiva como dar vueltas o llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo (aletear con sus brazos). Los autistas con un alto nivel funcional pueden repetir los anuncios comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.
En la adolescencia, se dice que 1/3 de los autistas suelen sufrir ataques epilépticos, lo cual hace pensar en una causa de origen nervioso.

Resumen de los síntomas que indican que el niño es autista

- Acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás.
- Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.
- Ausencia de capacidad de imitación.
- Ausencia de juego social.
- Ausencia de vías de comunicación adecuadas.
- Marcada anormalidad en la comunicación no verbal.
- Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.
- Marcada anomalía en la emisión del lenguaje con afectación.
- Anomalía en la forma y contenido del lenguaje. - Movimientos corporales estereotipados.
- Preocupación persistente por parte de objetos.
- Intensa aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.
- Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.
- Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.

¿Existe tratamiento?

La educación especial es el tratamiento fundamental y puede darse en la escuela específica o bien en dedicación muy individualizada ("Maternage"). Se puede recurrir a la psicoterapia, aunque los resultados son escasos debido a que el déficit cognitivo y del lenguaje dificultan la terapéutica. El apoyo familiar es de gran utilidad. Los padres deben saber que la alteración autista no es un trastorno afectivo relacionado con la crianza. Es recomendable buscar y mantener contactos con asociaciones para padres de niños autistas. Hay considerar también el tratamiento farmacológico, que deberá estar indicado por un medico especialista.

¿Se puede curar el autismo?

El autismo no tiene curación. Es un síndrome que definió en 1943 un psiquiatra de origen austriaco llamado Leo Kanner. Hoy en día, 50 años después, aún no se conocen las causas que originan esa grave dificultad para relacionarse. Se calcula que unos 350 niños en la Comunidad de Madrid conviven con el síndrome.

¿Qué pueden hacer los padres?

Los padres que sospechan que su niño puede ser autista, deben consultar al pediatra para que los refiera a un psiquiatra de niños y adolescentes, quien puede diagnosticar con certeza el autismo, su nivel de severidad y determinar las medidas educacionales apropiadas. El autismo es una enfermedad y los niños autistas puede tener una incapacidad seria para toda la vida. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, algunos niños autistas pueden desarrollar ciertos aspectos de independencia en sus vidas.
Los padres deben de alentar a sus niños autistas para que desarrollen esas destrezas que hacen uso de sus puntos fuertes, de manera que se sientan bien consigo mismos. El psiquiatra, además de tratar al niño, puede ayudar a la familia a resolver el estrés; por ejemplo, puede ayudar a los hermanos, que se sienten ignorados por el cuidado que requiere el niño autista, o que se sienten abochornados si traen a sus amigos a la casa. El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a los padres a resolver los problemas emocionales que surgen como resultado de vivir con un niño autista y orientarlos para que puedan crear un ambiente favorable para el desarrollo y la enseñanza del niño.